Rogelio Boscovich es un casi olvidado genio multifacético. Reproduzco lo encontrado en Wikipedia y luego algunas informaciones de su más importante contribución a la física, que es de lo que muy pocos hablan.
«Ruđer Josip Bošković (en italiano, Ruggiero Giuseppe Boscovich, 18 de mayo de 1711 – 13 de
febrero de 1787), fue
un físico, astrónomo, matemático, filósofo,
poeta y jesuita de la República de
Ragusa (hoy Dubrovnik en Croacia). Bošković también vivió
en el Reino Unido, Francia e Italia. Murió
en Monza, Italia, siendo ciudadano francés. Su teoría sobre la
estructura de la materia fue fundamental para el posterior desarrollo de la
física contemporánea.
Ruđer Josip Bošković nació en Ragusa, donde fue bautizado el 26 de mayo de 1711. Hijo
del herzegovino Nikola
Bošković y de la ragusea Paola Bettera, quien pertenecía a una distinguida
familia originaria de Bérgamo, Italia. Recibió su nombre en homenaje a su tío
materno; Ruggiero Bettera. Nació en el mismo año que Mijail Vasilievich Lomonosov, el famoso
científico y matemático ruso.
Bošković es recordado,
principalmente, por su teoría atómica basada en los principios de
la mecánica newtoniana.1 Esta obra fue la inspiración que motivó a Michael Faraday a desarrollar sus teorías sobre el campo electromagnético para electromagnetismo, y – de acuerdo a Lancelot Law Whyte - fue también la base
del esfuerzo de Albert Einstein en crear una teoría de
campo unificada. Bošković
también hizo grandes contribuciones a la astronomía, incluyendo el procedimiento geométrico para
determinar el ecuador de un planeta en rotación a partir de tres observaciones de su
superficie y la órbita de un planeta a partir de tres observaciones
de su posición. Entre sus sugerencias se encuentran la de la creación de
un año geofísico
internacional, la
utilización del caucho23 y la de excavar para encontrar los restos de Troya, esto
último en ocasión de una tardía visita a Constantinopla, realizada en
noviembre de 1761, para observar un tránsito de Venus. Entre sus
contribuciones a la arquitectura debe mencionarse que salvó del derrumbe a
la cúpula de la Basílica de San Pedro en Roma, rodeándola de cinco
anillos de hierro.
Su principal obra Theoría
Philosophiae Naturalis Redacta ad Unicam Legem Virium in Natura Existentium,
publicada en Venecia el 13 de febrero de 1758. Esta
primera edición se agotó el 21 de noviembre del mismo año y fue reeditada
en 1759. En 1763 supervisó
una tercera edición, profundamente corregida y analizada, seguida por otras dos
de 1764 y 1765. Existe una
versión en inglés de 1922 (Open Court
Publishing, Chicago, Londres; reimpresa en 1961 por The MIT Press, Cambridge, Massachusetts).
·
Bošković se
entrevistó con Benjamín Franklin, quien le mostró sus experiencias en
electricidad.
·
Durante el
Siglo XX se despierta el interés de algunos físicos por su teoría, realizándose
algunos congresos al respecto. Entre los asistentes
figuran: Marie-Antoinette Tonnelat, Arnaud Denjoy, Lancelot Law Whyte, V. A.
Fock, B. M. Kedrov, I. Bernard
Cohen.
Con Boscovich ha ocurrido un cambio
muy notable en la apreciación de su obra; sobre todo en cuanto al tiempo que
pasó entre ser un personaje ampliamente valorado a convertirse en un
desconocido para la mayoría de los científicos. La Enciclopedia
Británica de 1801 le dedicó catorce páginas, pero en 1940 apenas
ocupaba media columna. Una teoría atómica que influyó en los trabajos de
Faraday y de Maxwell fue casi completamente
olvidada en cincuenta años.»
------------------------
Boscovich publicó una teoría unificada que explicaba no sólo la física y la química sino aún la biología y las ciencias de la conducta.
Sostenía que los entes físicos no son divisibles hasta el infinito. Afirmaba que en el espacio, por ejemplo, había una partícula mínima ("puncta") y que la noción de medida carecía de sentido por debajo de su "tamaño" (No sé si es correcto hablar del tamaño de un puncta): era el mínimo espacio físico concebible. A partir de esta simple idea intentó crear una ley fundamental que explicara todo lo que existía. Dos puncta se atraen cuando están a cierta distancia y se repelen cuando se acercan demasiado. Luego generalizó esta afirmación a tres, cuatro y más puncta, consiguiendo una curva oscilante que describe las interacciones entre punctas, con alguna analogía con la mecánica ondulatoria moderna. Estos puncta no tienen masa, ni carga eléctrica, ni propiedades magnéticas. Algunos puncta forman conjuntos estables y podríamos llamar a esos conjuntos electrones, neutrinos, núcleos atómicos, átomos, etc. También menciona que ciertos conjuntos de punctas constituyen otro puncta de orden superior.
A partir de la ley oscilante dedujo:
1) La penetrabilidad de la materia.
2) La existencia de estados muy densos de la materia, como la que hay en las estrellas enanas.
3) La cohesión de la materia.
4) La relatividad del tiempo, el espacio y el movimiento.
5) La inexistencia del reposo absoluto.
6) La posibilidad de un universo curvo cerrado sobre sí mismo.
Yo no he podido leer a Boscovich y no quiero repetir "por boca de loro" lo que leí de otros. Sin embargo, hay quien dice que dedujo la posibilidad de existencia de universos paralelos que penetraran el nuestro sin interactuar con él, a partir de la consideración de punctas de tiempo y la postulación de punctas temporales que no tienen nada en común con los nuestros. O sea, que especuló con universos que tuvieran tiempos diferentes al nuestro y eso, ¡hace más de dos siglos! También cuentan que construyendo punctas de órdenes superiores llegó hasta conjeturar explicaciones acerca del mismo pensamiento y del psiquismo.
Rutherford, el padre de la teoría cuántica, expresó que "debía todo a Boscovich". Heisenberg y Bohr reconocieron su deuda con Boscovich en Dubrovnik, en 1958. Lord Kelvin también dijo "deber todo" a este olvidado croata.
"La teoría de Boscovich es un asombroso esfuerzo de imaginación, una obra maestra de anticipación. Exhibe en grado muy elevado y en forma poco habitual la pasión por el orden y el espíritu. Desarrolla una manera particular de ordenar una clase de hechos (los del atomismo cuantitativo) antes que esos hechos sean conocidos. La ciencia necesita de tales audacias intelectuales, pero no racionales. Puede utilizar tanto a Boscovich como a Rutherford y a los ingenieros. Los que se elevan más allá de la moda del día van a descubrir que Boscovich es digno de un honor particular: defiende lo que falta en la física moderna: el espíritu de claridad en los valores fundamentales."
No hay comentarios:
Publicar un comentario